LA MEMORIA DE LAS PIEDRAS

Cianotipia sobre papel Fabriano 300 gr. 100x70 cm y 80x60 cm
Cianotipia sobre espejo 132x90 cm

“La memoria de las piedras” , donde se combina fotografía y dibujo a través de la técnica de la cianotipia, el paisaje hace visible el pasado como memoria y el futuro como presagio, es, además una reflexión sobre la Historia y los vestigios del pasado que conforman el presente, supone la representación de los sueños de la ciudad entendiéndola como un ser vivo, capaz de sentir y recordar, como un amigo invisible que acompaña a la humanidad, cuyos susurros atemporales son el eco de otro tiempo.

 

Recuerdos, pesadillas y revelaciones que se hacen visibles en las cuatro obras que conforman esta serie. “La puerta del perdón” nombre de la puerta de la Catedral de Toledo donde Isabel I de Castilla pasó de rodillas suplicando perdón a Dios, esa misma puerta sería testigo años después de males y enfrentamientos, la muerte y la sombra aparecen acechando las inmediaciones de este símbolo de amor, perdón y fe. En “La noche se lleva a los muertos” nos encontramos en uno de los paisajes del río Tajo, a la orilla un cuerpo yacente, a su alrededor distintos animales que aparecen para acompañarle a cruzar al otro lado mientras que el reloj indica que ha llegado su hora. “Purgatorio” hace referencia a ese territorio intermedio semejante a la vigilia, el tiempo de espera, el bucle y el ciclo. “La tarasca guía al apocalipsis”  toma la tradición del Corpus Christi sacando a las calles esta figura mítica, tras ella se vislumbra la llegada de 3 jinetes, el primero en lugar de guerra trae enfrentamiento, el segundo la injusticia y la ruina, y, el tercero el miedo, todos ellos presentes en la actualidad, el cuarto permanece oculto en la imagen pero presente en la mente del espectador, el último jinete que está por llegar, la muerte.