Beatriz Díaz Lucido
 

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© 2019 by Beatriz Díaz Lucido.

BAJO EL AGUA

Instalación fotográfica formada por imágenes y dibujos.

21,7x29cm por pieza. 


 

Esta pieza está formada por serie de dibujos y fotografías.

En primer lugar, los dibujos están basados y corresponden a un ejercicio de un test psicológico, denominado Test de persona bajo la lluvia.Es una prueba proyectiva, ya que el sujeto se manifiesta en su acción, tiene completa libertad bajo la consigna de “dibuje a una persona debajo de la lluvia”, por lo que el resultado supone la forma de percibir su esquema corporal, su vida interior.En la interpretación del dibujo buscamos obtener la imagen corporal del individuo bajo condiciones ambientales desagradables, tensas, en los que la lluvia representa el elemento perturbador. Para su interpretación, los aspectos que se tienen en cuenta son:-Los recursos expresivos (dimensiones, emplazamiento, trazos, presión, tiempo, secuencia, movimiento, sombreados)-Análisis de contenido (Orientación de la persona, posturas, borrados en el dibujo, repaso de líneas, tachaduras, líneas incompletas, detalles accesorios y su ubicación, vestimenta, paraguas como defensa, reemplazo del paraguas por otros elementos, partes del cuerpo, identidad sexual, el dibujo de un personaje-Expresiones de conflicto en el dibujo-Mecanismos de defensa . Los dibujos que conforman esta obra han sido expresamente pedidos a mujeres que han sido víctima de algún tipo de experiencia traumática como: violación, maltrato, abandono o mala relación con la figura paterna… distintas experiencias que quedan recogidas en su interior.

A través de estos dibujos intento, en primer lugar, hacer visible la herida que, en la mayoría de ocasiones está completamente sepultada para no tratar con el dolor, sin embargo, esta experiencia supone un proceso de autoconocimiento y liberación, sin necesidad de palabras, para aquellas que lo realizaron.
A continuación, la serie fotográfica son imágenes tomadas en el momento de la ducha,  cambiando así por completo las connotaciones que en la parte anterior poseía el agua. El momento de la ducha supone, generalmente, y siempre que se haga de forma voluntaria, un estado de purificación, limpieza y serenidad. El mismo agua de la lluvia que al ser un elemento incontrolado nos genera ansiedad y simbólicamente es considerado la representación de aquello que no podemos controlar, en este caso, adquiere connotaciones de efecto purificante, al ser un agua sobre el que ejercemos un control, decidimos cómo y cuando ducharnos. Sin embargo, hay que destacar en este trabajo, un sentido añadido a la obra, en relación con el tema tratado en el proyecto, y en concreto con las vivencias traumáticas asociadas a la agresión sexual, es recomendable no ducharse para no eliminar posibles restos de pruebas de dicha agresión. Este matiz, añade mayor importancia al hecho de la limpieza, no sólo física sino que también mental, que otorga la ducha. La necesidad de una persona que, tras una agresión, desea liberarse de la experiencia vivida, eliminar todo rastro de ese dolor por medio del acto de ducharse.

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